Cartel del film "La mujer invisible"
Charles Dickens, escritor casado 45 años, tuvo una amante escondida. Ella, Ellen Ternan: actriz, 18 años, de una familia con apuros económicos.
Me parece muy fuerte que esta historia que atufa a machismo supremacista por todas partes se venda en el cine como una historia de amor (amor romántico, por supuesto!).
Porque vamos a ver... ¿qué tiene de amor la típica historia en que un hombre mayor emplea su poder (fama, admiración, posición social y económica, y mayor experiencia) para hacerse con una mujer?
Yo te lo digo:
NA - DA
Bueno, una niña más bien!!!! Que tiene 18 años!!
Una niña a la que
mantuvo en la sombra por las convenciones sociales de la época, para mantener sus privilegios a costa de la jóven, sin importar el desastre emocional y social que esto para ella iba a significar.
Eso no tiene nada de amor. Se trata de una materialización de la dominación de la forma más absoluta.
En la serie "Girls", de la brillante Lena Dunham, en uno de sus capítulos, se nos describe a la perfección este efecto.
Hannah Horvath (Lena Dunham en la serie), jóven en su veintena de edad, conoce a un escritor (mira! otro escritor!) de edad avanzada al que ella admira. Durante el capítulo ella comparte cómo conoce que hay un efecto por el cual este tipo de hombres seducen a mujeres más jóvenes utilizando para ello su fama, carisma, reputación ...
En un momento del capítulo ella acaba cayendo presa de este efecto, acostándose con él, para su malestar, a pesar de ser consciente del efecto.
También me parece muy fuerte que a lo largo de esta película "La mujer invisible", quienes la han hecho, nos retraten como "románticas" toda una serie de escenas, en las que ella se encuentra infeliz por la situación:
- no es ella la que decide iniciar la relación, sino el escritor y su madre lo encuentran conveniente
- hay un par de escenas en las que ella manifiesta no estar enamorada
- igualmente hay varias escenas en las que ella manifiesta expresa o implícitamente cómo la situación le genera sufrimiento
- los únicos momentos de sexualidad entre "la pareja", aparece una Ellen Ternan que no sólo no se muestra deseante, sino que además parece más bien no desear en absoluto ese contacto íntimo
Y todo esto es simplemente, amigues: "l'amour"!!
Ese es el mensaje: "sufrirás por amor". Sólo si eres mujer, claro. Porque Dickens campa a sus anchas sin sufrir ni una pizquita de opresión ni disgusto.
Si las manifestaciones de sufrimiento, infelicidad, atrapamiento, relación arreglada por terceras personas, sometimiento sexual, etc, etc, etc, es amor para las personas que han creado esta película... deberían hacérselo mirar.
No queda aquí la cosa. Además, nos muestran todo el tiempo a Dickens como encantador. Nada que ver con esta descripción que se nos hacen en el diario 20 minutos, basada en el libro que sobre los hechos escribió la escritora y periodista Claire Tomalin.
Sin embargo en la película no dudan en maquillar o tergiversar la historia en pos del amor romántico.
Nos muestran por ejemplo que el hijo que tiene Ternan con Dickens fallece al morir, cuando no fue así y Dickens jamás lo reconoció como legítimo.
Nos muestran cómo es un hombre caritativo con las personas desfavorecidas, cuando en realidad sus obras de caridad eran más propias del puritanismo e hipocresía más atroces. Nos lo muestran como un hombre sensible con la desigualdad social cuando lo que sucede es que tiene una decomprensión total de dicha desigualdad desde su posición en una clase privilegiada.
Se molestan con desagradable insistencia en describirnos a Catherine Hogarth, la esposa de Dickens, como sexualmente fría, seca, antipática, aguafiestas ... pobrecito Dickens, lleva una vida adusta y asexual debido a esta mujer que no deja ni que la vea desnuda, y ya llevan años durmiendo separados....
VENGA YA!!!!!
Cuánto esfuerzo para que en vez de una infidelidad veamos una cosa lógica, lo normal: es la propia mujer de Dickens la que lo ha llevado a esta situación, oh! pobre de él. La culpa la tiene ella!! A la hoguera con ella!!
Para más "inri" nos muestran una escena en la que Hogarth le transmite directamente a Ternan su aprobación de la relación.
Menuda escena patética en la que viene a decirnos que Hogarth, mediante este gesto, asume su culpa. 😳😡
Y así, un suma y sigue.
Uno de los puntos que me resulta más recalcitrante es que cuando Dickens muere y Ternan se vuelve a casar con un hombre que la trata con respecto, nos la retratan físicamente ajada y tremendamente melancólica, ida e infeliz; incapaz de olvidar a su gran amor.
Tócate el coño! Cualquiera de nosotras estaríamos pensando "POR FIN!!!!!! menudo muerto que me he quitado de encima, joder!!!!! ya puedo llevar una vida sin toda esta mierrrrrrda de sometimiento!!!"
Pero no... el amor romántico es "asín". Un sin vivir contínuo.
Eso de estar enamorada de alguien que te hace bien en vez de aquella persona que te degrada, pues no es amor verdadero. Claro que no.
Perdón si no puedo ver esta película como una historia maravillosa de amor. No lo es. Y me desagrada que se nos trate de hacer ver así, y que para ello se distorsione la historia real y en otras ocasiones... ni siquiera, porque cuando tus lentes son las del patriarcado, hay cosas terribles que te parecen bellas.
No me inquieta que se diesen tales hechos en la década de 1850. Por desgracia durante siglos se han sucedido cosas como estas y mucho más terribles. Lo que verdaderamente me inquieta, o más bien preocupa seriamente es que en 2013 (fecha de este film) aún se produzcan en el cine películas de este cariz.
Ya basta de industrias irresponsables. Más cuando estas industrias tienen un impacto cultural y social tan importante.
Para terminar, quisiera apuntar que... para empezar 😉, una
película cuyo título es “La mujer invisible” debería ser para un film de terror y violencia, no de amor!!!

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